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ÉXODOS, EN LEIOA

Ayer, en el marco de la Umore Azoka de Leioa, me encontré con la obra teatral Éxodos, de la compañía Cal y Canto. Toda una sorpresa. Un montaje en torno a la emigración y el cruce del Estrecho, capaz de transmitir al espectador parte de la angustia de semejante aventura incierta. Escenarios cambiantes y totalmente móviles que hacen que los espectadores nos viéramos envueltos en la acción, en medio de los actores y actrices, atentos a todos sus movimientos y obligándonos a variar el punto de vista constantemente. Lejos de ser una molestia, este recurso se convierte en una virtud del montaje. ¿Cómo sentir el desarraigo, la ruptura, el miedo y la incertidumbre cómodamente sentados en una butaca?

Aquí veréis más información sobre esta obra, que por otra parte, como correspondía a una Feria del Humor, no está exenta de una comicidad muy buena.

ANTE EL PRÓXIMO DÍA DE ÁFRICA: VOCES AFRICANAS

Podcast del programa Discópolis del pasado martes, 19 de mayo. Una pizquita de África con voces de fábula: el Aba Taano de Uganda, y unos cuantos más. A ver si tenemos la ocasión de escucharles por Bilbao.

EUSKARASHOWA GETXO

¡Buena idea! Desde Getxo me ha llegado la convocatoria de una nueva edición del Karaoke Intercultural. Ved el video y ¡apuntaos!

LECTURAS SOBRE CHINA EN ÁFRICA

China ha desembarcado en África. Es su propia "América". Tras décadas de un crecimiento económico desbocado, China está hambrienta de materias primas y África, pese a los expolios de las potencias coloniales de los dos últimos siglos, sigue siendo la gran reserva de estas materias imprescindibles para las industrias modernas. Los Estados independientes africanos, por su parte, prácticamente no disponen de nada más que de esos recursos para financiarse. Y en demasiados casos esa financiación no es para el desarrollo del país sino para mantener unos sistemas dictatoriales y una situación de casi permanente guerra. Y China hace aún menos preguntas que los europeos o los estadounidenses, o eso parece.

CHINA EN ÁFRICA ¿AYUDA O ARRASA?

Oozebap, 2007

14 €

La llegada de China a África ha planteado muchas preguntas y la fundamental la plasmó Oozebap en una obra colectiva en la que diversos analistas y periodistas africanos trataban de aportar alguna luz: China en África, ¿ayuda o arrasa?. Perspectivas africanas sobre la irrupción del gigante asiático y sus consecuencias (Barcelona,2007). Uno de ellos, Firoze Manji lo resume:

"La entrada de China en África genera debate y confusión. ¿Es China la última de los explotadores de los ricos recursos naturales de África, que antepone sus intereses económicos a los humanitarios y ecológicos, o por el contrario es un ejemplo más de la solidaridad sur-sur? Su interés, ¿permite a los países africanos liberarse de la opresión de la deuda externa y de dos décadas de ajustes estructurales? ¿O, sencillamente, asistimos a la sustitución de un tirano por otro?

La mayoría de los análisis actuales sobre el papel de China en África se centran, por un lado, en cómo afectará esta relación a los intereses occidentales y, por otro, denuncia prácticas que durante mucho tiempo han sido, y continúan siendo, la norma de los poderes europeos y estadounidenses: apoyo a dictaduras, destrucción masiva del medio ambiente, expolio de los recursos naturales, violación de los derechos humanos...

En toda esta cacofonía, la voz de los analistas y activistas independientes africanos ha quedado en un segundo plano. Por eso en este libro intentamos que salgan a la luz, reuniendo organizaciones, activistas y académicos de África que trabajan sobre el impacto de China tanto en el continente como en el resto del mundo. Como veremos, aunque todos los autores reunidos aquí están convencidos de la necesidad de aplicar la justicia social, no existe una «visión africana» homogénea sobre el papel de China en África".

La perspectiva europea, por su parte, no es muy diferente. Los periodistas franceses Serge Michel y

CHINA EN ÁFRICA. PEKÍN A LA CONQUISTA DEL CONTINENTE AFRICANO

Alianza Editorial, 2009

22 €

 Michel Beuret han seguido la pista de las principales inversiones chinas en el continente africano. Su explicación es que Pekín se ha lanzado a la conquista del continente africano.

"Entre 1980 y 2005 el comercio bilateral entre China y África se multiplicó por cincuenta y en 2006 había 900 empresas chinas operando en territorio africano. Dos prestigiosos periodistas franceses, Serge Michel y Michel Beuret, ofrecen una reveladora visión de lo que la creciente presencia china en África significa para los dos continentes: el apetito de China por sus materias primas ha puesto en marcha una transformación tan decisiva como la descolonización. Los chinos seducen a los dictadores porque invierten y no hablan de democracia, y a los pueblos porque construyen carreteras y casas. ¿Van a permitir los occidentales quedarse en segundo plano? ¿Cuáles son las consecuencias ecológicas de esta nueva fiebre del oro? ¿Cómo reaccionan los africanos? ¿Cómo se produce el encuentro de dos mundos tan diferentes? Los autores de este apasionante documento, investigación y relato al mismo tiempo, han recorrido quince países en busca de estos nuevos colonos, desde los bosques amenazados de Congo y los karaokes de Nigeria hasta los oleoductos de Sudán y los ferrocarriles de Angola".

UNA DE FANTASMAS

MI VIDA EN LA MALEZA DE LOS FANTASMAS

TUTUOLA, AMOS

Siruela, 2008

15,90 €

Primera novela publicada en castellano de este reconocido escritor nigeriano (1920-1997). Su trayectoria personal hace difícil imaginarle como escritor al modo occidental, con unas cuentas novelas en su haber. Tuvo que abandonar sus estudios a la temprana muerte de su padre y pasó por diversos empleos. De origen yoruba, sin embargo escribía en inglés, si bien se trata de un inglés peculiar, el criollo o pidgin que se desarrolló en tantos territorios coloniales británicos. Cabe destacar también que se crió en la religión cristiana, en escuelas anglicanas, algo que tiene un claro reflejo en esta novela que comentamos. Un anglicano nigeriano de ambiente rural... Puede resultar difícil descubrir en él características o rasgos de la cultura cristiana a la que estamos acostumbrados en Europa. Y es que si algo tienen en común sus distintas novelas es que están profundamente imbuidas de la mitología de su pueblo yoruba y de otros vecinos, como los igbos (entre quienes también vivió). La mezcla de creencias animistas en seres sobrenaturales y en mundos mitológicos pre-cristianos y formas y principios plenamente cristianos es más que evidente en su obra, como lo es, de hecho, en toda África (y en otros lugares del mundo, por supuesto).

Mi vida en la Maleza de los Fantasmas es la historia de un niño que se pierde en la selva, entrando en la Maleza de los Fantasmas, un mundo paralelo, como otra dimensión, en la que habitan los fantasmas, seres sobrenaturales, muertos a destiempo que sin embargo todavía no han dado el paso a la Ciudad de los Muertos; es decir, muertos, pero no del todo. Como único ser terrenal en este reino de fantasmas es tratado con brutalidad la mayoría de las veces, tomado como esclavo, golpeado y obligado a trabajar para distintos fantasmas de los que consecutivamente huye para acabar en manos de otro. Así, mientras intenta encontrar el camino a su pueblo, recorre los numerosos pueblos de la Maleza de los Fantasmas, en una reproducción casi exacta de la sociedad terrenal, dividida en pueblos o tribus, con un rey, una población principal, aldeas dependientes..., con comercio entre los distintos pueblos, guerras, fiestas, encuentros, familias, matrimonios..., y con muerte. Los fantasmas no pueden morir; en realidad ya están muertos, pero curiosamente se pueden matar. A diferencia de lo que en Europa conocemos como fantasma, en esta maleza africana tienen carne y hueso, habitan sus casas, se casan y tienen hijos. Hay un pasaje en el Evangelio según S. Juan que define lo que en nuestra cultura cristina es un fantasma: "no soy un fantasma porque no tengo carne  hueso" (Jn 20, 19-31). Sin embargo, esto no encaja en la novela de Tutuola. La tradición que refleja en sus historias, no sólo en esta, tiene mucho más que ver con los cuentos de los griots, las leyendas mitológicas de sus mayores y con las creencias anteriores de esta parte de África que con los principios proclamados por los misioneros anglicanos.

Mi vida en la maleza de los Fantasmas es, ante todo, una angustiosa historia de miedo. Tal vez no tanto para nosotros, lectores europeos que ponemos nuestros miedos en otros sitios, pero no es difícil imaginarse escuchando las desventuras pavorosas de este niño en tan inhóspita maleza, en medio de la penumbra creada por una hoguera en torno a la que un buen narrador pone caras, hace gestos, modula la voz, repite frases, describe gráficamente el aspecto tan temible como el de la señora de las cabezas. Entonces, sí, sentiríamos realmente el miedo que transmite Tutuola a través de este niño. Bueno, niño al principio; todo un hombre hecho y derecho cuando termina el libro.

Esto me lleva a un último comentario, sobre el lenguaje. Amos Tutuola, decía al principio, se expresa en un peculiar inglés, no sólo por las palabras que emplea, sino también por la forma de construir las frases. Al mismo tiempo, tiene un estilo que puede dar la impresión de incorrecciones o de errores. Sin embargo, no es algo del todo fortuito. Esta novela es un trasunto, en realidad, de la literatura oral: es la narración oral de un griot o cuentacuentos sólo que en papel. Así, se repiten expresiones seguidas, trata de explicarse en frases que se enredan, y utiliza algunos giros que nos obligan a imaginar una imagen (valga la redundancia) gráfica. Puede que no resulte una lectura del todo fluida o cómoda ya que en ocasiones es necesario releer algunas partes para no perderse, pero ofrece otra forma de leer lo que en realidad es oral, y así hay que entenderlo.

Probad a dejar suelta la imaginación y os veréis muy lejos del sofá o de la cama donde estéis leyendo.

CUANDO VINIERON A BUSCARME...

Cuando los neocons y sus aliados vinieron a por los extranjeros,
guardé silencio,
porque yo no era extranjero.
Cuando encerraron a los sin papeles,
guardé silencio,
porque yo tenía documentación.
Cuando vinieron a buscar a los activistas,
no protesté,
porque yo no era activista.
Cuando vinieron a buscar a los gitanos, a los negros, a los moros y los
latinos,
no protesté,
porque yo no era gitano, ni negro, ni moro, ni latino.
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Bertold Brecht (o Martin Niemöller) actualizado, por Cristino Barroso Ribal

INMIGRACIÓN: LA REFLEXIÓN Y LA ACCIÓN NECESARIAS

Mamadú va a morir. Lo decía hace ya 2 años Gabrielle del Grande en su primera edición en Italia. Lo decía por todos los "mamadús" que se dejaban la vida por el desierto del Sáhara y por las aguas del Mediterráneo. Mamadú va a seguir muriendo porque Europa, en vez de acudir en su ayuda, como dictan todos los principios humanistas y religiosos que sustentan, supuestamente, nuestra civilización y nuestros constructos políticos y sociales, le cerramos todas las puertas, y cuando consigue "colársenos", le damos la patada de vuelta a su particular infierno en esta Tierra.

Ayer a última hora de la tarde las radios daban la noticia de que el Congreso de los Diputados de Italia, la Cámara Baja que controla el partido de Berlusconi (o sea, el propio Berlusconi), había aprobado el nuevo proyecto de ley que sancionaba como delito la inmigración ilegal; de hecho, sancionaba la inmigración en sí, ya que la tendencia desde siempre ha sido limitar los canales considerados legales para la llegada de trabajadores y trabajadoras extranjeras, y no sólo en Italia. Siendo esta una muy mala noticia para los propios inmigrantes, en primer lugar, lo es también para todo el mundo. No sólo no soluciona ni atiende siquiera a las causas que provocan las migraciones, con lo que esa válvula de escape que es la emigración se cierra ahora, sino que continúa atentando contra uno de los pilares de los sistemas políticos de la Europa occidental que se propone como modelo para todo el mundo. Ese principio de los Derechos del Hombre como individuo no existe para los inmigrantes, que sólo son considerados como grupo con muy escasos derechos y muy muchos prejuicios. Generalizando los tópicos sobre las personas extranjeras es como se ha podido llegar a este tipo de leyes restrictivas para todo un colectivo, independientemente de las circunstancias o motivaciones individuales. Queda un resquicio, y es que el tratamiento jurídico de todas esta situaciones exige identificar individualmente a cada sujeto, aquí y hasta en Italia. Pero es un resquicio tan débil...

Son pocas las noticias, sin embargo, que han llegado sobre esto a los periódicos, que tampoco le han prestado demasiada atención. Espero que como sociedad, y en esto los medios de comunicación también tienen un mayor protagonismo, no repitamos lo que Bertold Brecht lamentaba ante el advenimiento de los movimientos fascistas en la Europa de los años 30. Lo más grave de la ley que se aprobaba ayer en Italia no es la ilegalización de la inmigración, sino la extensión de un ambiente de desconfianza, de vigilancia y de recelo a la ciudadanía, esa autorización de las patrullas vecinales. Y es que con ello no sólo es que el Estado haga dejación de sus funciones como monopolizador de las tareas policiales (por cierto, un signo este de civilización a lo largo de la Historia en la medida que ha supuesto una creciente limitación y control de la violencia en las relaciones sociales), sino que además se promocionan actitudes agresivas y descontroladas. Salvando ciertas distancias, que desde un partido político, o incluso desde un Gobierno, se permitan y favorezcan grupos de vecinos (sin formación, sin autoridad, sin estructuras de control y regulación) que se dediquen a patrullar y denunciar a sus vecinos, recuerda trágicamente a los primeros grupos de fascios de Mussolini. No es la primera vez que Berlusconi se acerca tan peligrosamente a ese pasado de Europa. Así que, recordando de nuevo a Brecht (o a Niemoller), que no digamos "vinieron a por los inmigrantes, pero como yo no lo era, no hice nada".

PRESENTACIÓN FRESQUITA

MUJERES DE LOS FIORDOS. RELATOS DE ESCRITORAS NORUEGAS

Nórdica Libros, 2009

15,00 €

Nórdica Libros publica esta antología de relatos de escritoras noruegas que, a pesar de ser muy conocidas en su país, apenas han atravesado las fronteras lingüísticas en España. Escritoras como Trude Marstein (Tønsberg, 1973),Karin Fossum (Sandefjord, 1954), Hanne Ørstavik (Finnmark, 1969), Beate Grimsrud (Bærum, 1963), Merethe Lindstrøm (Bergen, 1963), Gro Dahle (Oslo, 1962), Karin Sveen (Hamar, 1948), Laila Stien (Nordland, 1946), Herbjørg Wassmo (Vesterålen, 1942), Bjørg Vik (Oslo, 1935). Diez escritoras de estilos, géneros y edades diversas pero que comparten algunos rasgos comunes: centradas en las relaciones humanas, la melancolía como actitud dominante, y el realismo como planteamiento. Personajes de carne y hueso y situaciones auténticas.

Diez escritoras, diez traductores y traductoras, propiciando la diversidad estilística y lingüística de la que quiere ser reflejo esta publicación. Y precisamente una traductora, Cristina Gómez Baggethun, presentará este libro el próximo día 20 de mayo en la sede de Skolastika, en la C/ Berastegi, 1 1º-izq. dpto. 10. Será a las 7 de la tarde.

Más información en www.skolastika.net y skolastika@skolastika.net.